La contra

A vueltas con la declaración      -    La Vanguardia.com (31-01-2013)

Habrá que ir dándole vueltas a la resolución 5/X del Parlament de Catalunya, por la que se aprueba la “Declaración de soberanía y del derecho a decidir del pueblo de Catalunya”, que así se llama oficialmente el texto. De momento, el Gobierno central parece estar dudando sobre su impugnación ante el Tribunal Constitucional (TC). El plazo para presentar dicha impugnación es de dos meses y, por tanto, aún hay tiempo para seguir dándole vueltas.

La perplejidad ante una posible impugnación no proviene de que el contenido de la declaración sea inconstitucional: esto nadie lo duda, todo el mundo lo tiene claro, incluidos sus promotores y los diputados que la votaron. Es obvio que se trata de una declaración deliberada y abiertamente inconstitucional que rompe uno de los preceptos estructurales básicos de nuestra norma suprema: allí donde la Constitución dice (artículo 1.2) que la “soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado”, uno de estos poderes del Estado, el Parlament de Catalunya, sostiene que “el pueblo de Catalunya tiene (…) carácter de sujeto político y jurídico soberano”. Por tanto, según la declaración, Catalunya no tiene derecho a la autonomía -como implícitamente reconoce el artículo 2 de la Constitución y, de manera confusa, el artículo 2.4 del Estatut- sino que es un pueblo soberano.

Así pues, el choque con la Constitución no puede ser más evidente. Y para mayor cachondeo, este principio de la declaración se justifica en la misma “por razones de legitimidad democrática”, lo cual ya me parece el colmo: un texto con un contenido tan flagrantemente…

Francesc de CarrerasFRANCESC DE CARRERAS (Catedrático de Derecho Constitucional de la UAB)